lactante

El cólico del primer trimestre se caracteriza por episodios de un llanto agudo que parece inexplicable y que altera a un niño que por lo demás parece sano, saludable y tranquilo durante el resto del tiempo. El cólico se inicia generalmente después de las tomas, aunque puede suceder a cualquier hora sin relación con ellas. Es más frecuente durante la tarde o noche y puede durar más de 2 horas.

Estos episodios aparecen a partir de la primera semana de vida y probablemente se extenderán durante los primeros 3 meses de vida con una frecuencia diaria. Pueden acompañarse de movimientos de flexión de las piernas sobre el abdomen, flexión de brazos, apretar los puños, muecas diversas, irritabilidad general y emisión de gas intestinal. El lactante suele consolarse si le cogemos en brazos, a no ser que se le haya dejado llorar durante mucho rato.

¿Qué debe hacer una mamá cuando sospecha que su bebé sufre cólicos?

Primero, asegurarse de que el bebé no padece de algún otro problema consultando con el pediatra, que puede valorar si pudiera existir alguna otra causa para las molestias (oídos, fiebre, infecciones…).
De no ser así, conviene ayudar al bebé en lo que en cada momento necesita, favorecer el eructo después de la toma, la deposición y el tránsito antes, alimentarle de la forma y en la cantidad correcta y, en todo caso, nunca olvidar que la posición vertical siempre es mas cómoda para las molestias digestivas que la horizontal. También se pueden buscar otras soluciones descritas para aliviar los cólicos, una de ellas es la Fisioterapia

¿En qué consiste el tratamiento para tratar los cólicos del lactante?
El tratamiento que realizamos en Fisio Moncloa es un trabajo manual blando, delicado y suave de elastificación de todo el aparato digestivo, abarcando desde la boca (reflejo de succión) hasta el ano.
El método, en definitiva, lo que consigue es la activación del tránsito intestinal y del movimiento peristáltico del intestino, de una forma manual y blanda, con lo que se logra que el intestino funcione correctamente y que los cólicos ya no sean necesarios.

Con este método para los Cólicos del Lactante, conseguimos de una manera natural una mejoría, tanto en la alimentación del niño, que realiza tomas más correctas y mantiene mejor el tiempo entre ellas, como en el tránsito intestinal y en la evacuación de las heces y los gases, una mayor facilidad en el eructo, y como efecto secundario, aumenta el bienestar general del bebé al aumentar la calidad y el tiempo de sueño.
En resumen, este trabajo armoniza, relaja y elastifica el intestino así como su sistema fascial, es decir, elastifica el contenido y el contenedor.